Nefrosis

Nefrosis
El síndrome nefrótico es un trastorno renal que hace que el cuerpo excrete demasiadas proteínas en la orina.
Síntomas
La hinchazón (edema) es el síntoma más común. Puede ocurrir:
En la cara y alrededor de los ojos (hinchazón facial)
En los brazos y las piernas, especialmente en los pies y los tobillos
En la zona abdominal (abdomen inflamado)
Otros síntomas incluyen:
Llagas o erupción cutánea
Apariencia espumosa en la orina
Falta de apetito
Aumento de peso (involuntario) por retención de líquidos
Convulsiones
Causas
El síndrome nefrótico usualmente se debe a daños en los racimos de vasos sanguíneos diminutos (glomérulos) de los riñones.
El glomérulo filtra la sangre cuando pasa por los riñones, y separa lo que tu cuerpo necesita de lo que no. Un glomérulo saludable retiene las proteínas de la sangre (principalmente, la albúmina), que se necesita para mantener la cantidad adecuada de líquido en el cuerpo, y evita que se vayan con la orina. Cuando está dañado, el glomérulo permite que se vayan del cuerpo muchas de las proteínas de la sangre, lo que causa el síndrome nefrótico.
Enfermedad renal diabética. La diabetes puede causar un daño en los riñones (nefropatía diabética) que afecta los glomérulos.
Nefropatía de cambios mínimos. Esta es la causa más común del síndrome nefrótico en los niños. La nefropatía de cambios mínimos hace que los riñones no funcionen bien, pero cuando se examina el tejido renal con un microscopio, se lo ve normal o casi normal. En general, no se puede determinar la causa de la función anormal.
Glomeruloesclerosis focal y segmentaria. Esta afección, caracterizada por la cicatrización de algunos de los glomérulos, puede ser el resultado de otra enfermedad, un defecto genético o ciertos medicamentos, o puede ocurrir sin razón conocida.
Nefropatía membranosa. Este trastorno de los riñones es consecuencia del engrosamiento de las membranas dentro de los glomérulos. El engrosamiento se debe a los depósitos hechos por el sistema inmunitario. Puede asociarse con otras afecciones médicas, como el lupus, la hepatitis B, la malaria y el cáncer, o puede ocurrir sin razón conocida.
Lupus eritematoso sistémico. Esta enfermedad inflamatoria crónica puede causar daño grave a los riñones.
Amiloidosis. Este trastorno se produce cuando las proteínas amiloides se acumulan en los órganos. La acumulación de amiloides a menudo daña el sistema de filtrado de los riñones.
¿Qué ocurre en el síndrome nefrótico?
Los glomérulos son unas bolas de diminutos vasos sanguíneos (capilares) que ayudan a eliminar los productos de desecho de la sangre. Cuando sus filtros dejan de funcionar correctamente, entra demasiada proteína en la orina.
La proteína ayuda a retener líquidos en la sangre. Con menos proteínas en la sangre, los líquidos se pueden desplazar a otras partes del cuerpo y causar hinchazón en la cara, el abdomen, las manos, los brazos y los pies.
Hay muchas cosas que pueden dañar los glomérulos y causar un síndrome nefrótico. Pero en los niños este síndrome se suele deber a una enfermedad de cambios mínimos. Los daños en los glomérulos son tan pequeños (o “mínimos”) que solo se pueden ver usando un microscopio muy potente, llamado “microscopio electrónico”.
Por qué los niños desarrollan esta enfermedad es algo que no siempre se sabe. Se cree que se debe a un problema relacionado con el sistema inmunitario. A menudo, ocurre después de una infección. La mayoría de los niños superan la enfermedad de cambios mínimos en la adolescencia sin ninguna secuela de daño renal.
Diagnóstico
En el examen físico se pueden detectar algunos síntomas. Asimismo, se pueden encontrar otros síntomas y signos de trastornos causantes.
Un análisis de orina muestra grandes cantidades de proteína en la orina. Con frecuencia, también hay presencia de grasas en la orina.
Los exámenes para descartar las diversas causas pueden abarcar los siguientes:
Examen de tolerancia de la glucosa
Anticuerpo antinuclear
Factor reumatoideo
Crioglobulinas
Niveles del complemento
Anticuerpos para hepatitis B y C
Serología para VDRL
Electroforesis de proteína en suero
Biopsia del riñón
Tratamiento farmacológico
Diuréticos: en pacientes con función renal conservada y edemas moderados → inicialmente diuréticos de baja potencia (tiacidas) junto con diuréticos ahorradores de potasio, p. ej. hidroclorotiazida 25-50 mg/d con amilorida 2,5-5 mg/d. Cuando no se alcanza el efecto esperado → diurético de asa, p. ej. furosemida 80-200 mg/d, inicialmente iv., porque el edema de las vellosidades intestinales reduce la indisponibilidad. En caso de resistencia a furosemida, una hora antes de su administración se puede asociar un diurético inhibidor de la resorción de sodio en el túbulo distal, p. ej. 25 mg de hidroclorotiazida. El objetivo terapéutico es alcanzar una reducción de peso de ~0,5 kg/d con diuresis 2-2,5 l/d. Si se desarrollan signos de hipovolemia (hipotensión ortostática, disminución de la tasa de filtración glomerular) y en presencia de edemas severos, antes de la administración de furosemida se pueden infundir 100 ml de albúmina al 20 %. Suplementar con potasio en caso de potasemia <3,5 mmol/l.
Fármacos hipolipemiantes: la reducción de proteinuria se acompaña de una disminución de los lípidos en plasma. El tratamiento farmacológico de la hiperlipidemia se administra en el síndrome nefrótico severo, cuando no se logra reducir la proteinuria. Se recomienda el uso de estatinas, inicialmente a dosis bajas (riesgo de rabdomiólisis elevado).
Complicaciones
Las posibles complicaciones del síndrome nefrótico comprenden:
Coágulos sanguíneos. La incapacidad de los glomérulos para filtrar la sangre correctamente puede llevar a la pérdida de proteínas sanguíneas que ayudan a prevenir la coagulación. Esto aumenta el riesgo de desarrollar un coágulo sanguíneo en las venas.
Niveles altos de colesterol y triglicéridos en sangre. Cuando baja el nivel de la proteína albúmina en sangre, el hígado produce más albúmina. Al mismo tiempo, el hígado libera más colesterol y triglicéridos.
Mala nutrición. La pérdida de demasiada proteína en sangre puede ocasionar malnutrición. Esto puede llevar a la pérdida de peso, que puede estar enmascarada por el edema. También puede tener muy pocos glóbulos rojos (anemia), bajos niveles de proteínas en la sangre y bajos niveles de vitamina D.
Presión arterial alta. El daño a los glomérulos y la consiguiente acumulación de exceso de líquido corporal pueden elevar la presión arterial.
Lesión renal aguda. Si los riñones pierden su capacidad para filtrar la sangre debido a un daño en los glomérulos, los productos de desecho pueden acumularse rápidamente en la sangre. Si esto sucede, es posible que necesites una diálisis de emergencia (un medio artificial para eliminar los líquidos y desechos de la sangre) normalmente con una máquina de riñón artificial (dializador).
Enfermedad renal crónica. El síndrome nefrótico puede hacer que los riñones pierdan su función con el tiempo. Si la función renal decae demasiado, podrías necesitar diálisis o un trasplante renal.
Infecciones. Las personas que padecen síndrome nefrótico tienen mayor riesgo de infecciones.
Para más información, contáctenos
Visítanos en 7253 Bissonnet St., Houston, TX 77074
Llámanos al: (832) 767-4516
Correo electrónico: clinic.goodneighbor@gmail.com
Horario: lun – vie 9AM-7PM sáb 9AM-3PM domingo CERRADO

