La septicemia es una condición grave que ocurre cuando una infección localizada en cualquier parte del cuerpo se disemina al torrente sanguíneo, permitiendo que microorganismos como bacterias, virus u hongos circulen libremente y desencadenen una respuesta inflamatoria generalizada. Esta reacción del organismo, que inicialmente busca combatir la infección, puede volverse descontrolada y afectar múltiples órganos vitales. La septicemia es considerada una emergencia médica debido a su rápida progresión y al riesgo de evolucionar hacia un shock séptico, una forma extrema que compromete la vida. Aunque puede originarse a partir de infecciones comunes, su gravedad depende tanto del tipo de microorganismo como del estado general del paciente.



