El botulismo es una enfermedad grave causada por una neurotoxina producida por la bacteria Clostridium botulinum. Esta toxina afecta el sistema nervioso y provoca una parálisis flácida descendente que puede comprometer la función respiratoria y poner en riesgo la vida. La enfermedad no es contagiosa y ocurre cuando la toxina ingresa al organismo por distintas vías, como la ingestión de alimentos contaminados, la infección de heridas o la colonización intestinal en lactantes. La toxina bloquea la liberación de acetilcolina en las terminaciones nerviosas, impidiendo la contracción muscular.



