La amenaza de aborto se define como la presencia de sangrado vaginal y/o dolor abdominal en las primeras 20 semanas de embarazo, sin expulsión de tejido fetal. Es una condición que indica que el embarazo está en riesgo de interrumpirse, pero no necesariamente implica que el aborto sea inevitable. Aproximadamente del 20 al 30% de las mujeres embarazadas experimentan sangrado durante el primer trimestre, y alrededor de la mitad de estos casos resultan en un aborto espontáneo.



