¿Qué es la conjuntivitis?

¿Qué es la conjuntivitis?
La infección ocular conjuntivitis es frecuente en los niños pequeños. Suele ser contagiosas, y sus brotes pueden causar estragos en parques, guarderías y centros de preescolar. Pero los adolescentes y los adultos también la pueden desarrollar.
La conjuntivitis es una inflamación de la conjuntiva, la membrana transparente que cubre la parte blanca del ojo y la superficie interna de los párpados. Se trata de una infección menor que, aunque pueda tener mal aspecto, no suele ser grave.
¿Cuáles son sus síntomas?
Aunque existen una serie de síntomas comunes, los signos de esta afección pueden variar en función del tipo de conjuntivitis y las causas que lo provocan.
- Ojo rojo con molestias como ardor y escozor.
- Aumento de las secreciones.
- Incremento de las legañas, sobre todo al despertarse.
- Aumento de la frecuencia del lagrimeo.
- Sensibilidad a la luz.
- En ocasiones, puede darse hinchazón en los párpados.
- A veces, se produce también la sensación de tener un cuerpo extraño en el ojo.
Estos síntomas pueden durar entre una y dos semanas, aunque la enfermedad puede tardar hasta un mes en desaparecer por completo. En el caso de la conjuntivitis bacteriana, las secreciones suelen ser más abundantes y espesas, y a menudo adquieren un color amarillo-verdoso. Los síntomas en este caso pueden durar desde dos días hasta tres semanas.
Por último, cuando se trata de una afección alérgica, uno de los signos principales es un picor intenso en el ojo, que aumenta al frotarse. En general, los síntomas en el ojo de este tipo de conjuntivitis son paralelos a los de la rinitis alérgica en la nariz.
Causas
La conjuntivitis se puede contraer si la persona que la padece ha estado en contacto con manos o toallas infectadas. Las infecciones pueden tener un origen viral o bacteriano. También puede ser una irritación causada por agentes químicos, viento, polvo, humo o cualquier otro tipo de polución ambiental.
Las partículas víricas son capaces de sobrevivir en superficies secas -como sábanas, almohadas, toallas, utensilios del baño, etc.- durante semanas. Las principales vías de contagio son el contacto directo con secreciones respiratorias y oculares, así como el contacto de manos. La infección puede ser esporádica o producirse en brotes epidémicos en centros de trabajo, escuelas, centros deportivos, piscinas, etcétera.
Las conjuntivitis bacterianas se producen por una acumulación de bacterias en el ojo que puede proceder de cualquier otra infección producida en alguna zona del organismo.
Tipos
A grandes rasgos se pueden distinguir dos tipos de conjuntivitis:
Alérgica: es la que surge a causa de una respuesta excesiva a un agente externo (alérgeno). Se puede dar junto a otras enfermedades como la rinitis, la dermatitis, el asma o la urticaria. Según su frecuencia, es estacional (en determinados meses) o perenne (durante todo el año).
Infecciosa: aparece por la infección de un virus o una bacteria, aunque es más frecuente que sea provocada por un virus.
La conjuntivitis viral es causada por la infección de un virus en el ojo. Puede ser causada por diferentes virus, muchos de los cuales pueden estar asociados a infecciones de las vías respiratorias superiores, resfriados o dolor de garganta. Por lo general, comienza en un ojo y puede pasar al otro en los siguientes días. Se propaga fácil y rápidamente entre personas.
La conjuntivitis bacteriana es provocada por la infección de determinadas bacterias en el ojo. Es menos frecuente que los cuadros virales y también puede afectar a ambos ojos.
¿Cómo se trata la conjuntivitis?
El tratamiento de esta afección del ojo varía también en función de la causa que la provoca, pero en general está enfocado a paliar los síntomas y prevenir complicaciones y contagios.
En el caso de la conjuntivitis vírica, es importante realizar lavados frecuentes del interior del ojo con una lágrima artificial –pequeños envases desechables de suero fisiológico- y aplicar compresas frías para disminuir la inflamación. Los antibióticos son útiles únicamente frente a la conjuntivitis bacteriana, por lo que el profesional puede recetarlos en este caso en forma de colirio o pomada para los ojos, además de la utilización de suero fisiológico y compresas frías para paliar la sequedad.
En el caso de variantes más graves de conjuntivitis vírica, como la conjuntivitis herpética, el especialista puede prescribir antivirales vía oral.
Por último, tanto en el caso de las conjuntivitis alérgicas como tóxicas o irritativas, es necesario evitar la exposición a los agentes externos que provocan la inflamación. Para la primera, el especialista puede prescribir también colirios antihistamínicos o ciclos cortos de corticoides.
Prevención
Prevención del contagio del ojo rosado
Mantiene una buena higiene para controlar el contagio del ojo rosado. Por ejemplo:
No te toques los ojos con las manos.
Lávate las manos con frecuencia.
Usa una toalla y un paño limpios cada día.
No compartas las toallas y los paños.
Cambia la funda de la almohada a menudo.
Desecha los cosméticos para los ojos, como la máscara.
No compartas los cosméticos para los ojos ni los elementos personales de cuidado ocular.
Ten en cuenta que el ojo rosado no es más contagioso que el resfrío común. Si no puedes tomarte un tiempo de descanso, está bien que regreses al trabajo, a la escuela o que retomes el cuidado de los niños siempre y cuando seas consistente y mantengas una buena higiene.
Prevención del ojo rosado en recién nacidos
Los ojos de los recién nacidos son susceptibles a una bacteria que normalmente se encuentra presente en el canal de parto de la madre. Esta bacteria no causa síntomas en la madre. En raras ocasiones, esta bacteria puede provocar en los bebés un tipo grave de conjuntivitis llamada oftalmia neonatal, que requiere tratamiento de inmediato para conservar la visión. Por este motivo, poco después del nacimiento, se aplica un ungüento con antibiótico en los ojos de todos los recién nacidos. El ungüento ayuda a prevenir la infección ocular.
Contactarnos será su mejor opción, cuidaremos juntos de su salud y la de su familia
Visítanos en 7253 Bissonnet St., Houston, TX 77074
Llámanos al: (832) 767-4516
Correo electrónico: clinic.goodneighbor@gmail.com
Horario: lun – vie 9AM-7PM sáb 9AM-3PM domingo CERRADO
¿Qué es la conjuntivitis?
La infección ocular conjuntivitis es frecuente en los niños pequeños. Suele ser contagiosas, y sus brotes pueden causar estragos en parques, guarderías y centros de preescolar. Pero los adolescentes y los adultos también la pueden desarrollar.
La conjuntivitis es una inflamación de la conjuntiva, la membrana transparente que cubre la parte blanca del ojo y la superficie interna de los párpados. Se trata de una infección menor que, aunque pueda tener mal aspecto, no suele ser grave.
¿Cuáles son sus síntomas?
Aunque existen una serie de síntomas comunes, los signos de esta afección pueden variar en función del tipo de conjuntivitis y las causas que lo provocan.
- Ojo rojo con molestias como ardor y escozor.
- Aumento de las secreciones.
- Incremento de las legañas, sobre todo al despertarse.
- Aumento de la frecuencia del lagrimeo.
- Sensibilidad a la luz.
- En ocasiones, puede darse hinchazón en los párpados.
- A veces, se produce también la sensación de tener un cuerpo extraño en el ojo.
Estos síntomas pueden durar entre una y dos semanas, aunque la enfermedad puede tardar hasta un mes en desaparecer por completo. En el caso de la conjuntivitis bacteriana, las secreciones suelen ser más abundantes y espesas, y a menudo adquieren un color amarillo-verdoso. Los síntomas en este caso pueden durar desde dos días hasta tres semanas.
Por último, cuando se trata de una afección alérgica, uno de los signos principales es un picor intenso en el ojo, que aumenta al frotarse. En general, los síntomas en el ojo de este tipo de conjuntivitis son paralelos a los de la rinitis alérgica en la nariz.
Causas
La conjuntivitis se puede contraer si la persona que la padece ha estado en contacto con manos o toallas infectadas. Las infecciones pueden tener un origen viral o bacteriano. También puede ser una irritación causada por agentes químicos, viento, polvo, humo o cualquier otro tipo de polución ambiental.
Las partículas víricas son capaces de sobrevivir en superficies secas -como sábanas, almohadas, toallas, utensilios del baño, etc.- durante semanas. Las principales vías de contagio son el contacto directo con secreciones respiratorias y oculares, así como el contacto de manos. La infección puede ser esporádica o producirse en brotes epidémicos en centros de trabajo, escuelas, centros deportivos, piscinas, etcétera.
Las conjuntivitis bacterianas se producen por una acumulación de bacterias en el ojo que puede proceder de cualquier otra infección producida en alguna zona del organismo.
Tipos
A grandes rasgos se pueden distinguir dos tipos de conjuntivitis:
Alérgica: es la que surge a causa de una respuesta excesiva a un agente externo (alérgeno). Se puede dar junto a otras enfermedades como la rinitis, la dermatitis, el asma o la urticaria. Según su frecuencia, es estacional (en determinados meses) o perenne (durante todo el año).
Infecciosa: aparece por la infección de un virus o una bacteria, aunque es más frecuente que sea provocada por un virus.
La conjuntivitis viral es causada por la infección de un virus en el ojo. Puede ser causada por diferentes virus, muchos de los cuales pueden estar asociados a infecciones de las vías respiratorias superiores, resfriados o dolor de garganta. Por lo general, comienza en un ojo y puede pasar al otro en los siguientes días. Se propaga fácil y rápidamente entre personas.
La conjuntivitis bacteriana es provocada por la infección de determinadas bacterias en el ojo. Es menos frecuente que los cuadros virales y también puede afectar a ambos ojos.
¿Cómo se trata la conjuntivitis?
El tratamiento de esta afección del ojo varía también en función de la causa que la provoca, pero en general está enfocado a paliar los síntomas y prevenir complicaciones y contagios.
En el caso de la conjuntivitis vírica, es importante realizar lavados frecuentes del interior del ojo con una lágrima artificial –pequeños envases desechables de suero fisiológico- y aplicar compresas frías para disminuir la inflamación. Los antibióticos son útiles únicamente frente a la conjuntivitis bacteriana, por lo que el profesional puede recetarlos en este caso en forma de colirio o pomada para los ojos, además de la utilización de suero fisiológico y compresas frías para paliar la sequedad.
En el caso de variantes más graves de conjuntivitis vírica, como la conjuntivitis herpética, el especialista puede prescribir antivirales vía oral.
Por último, tanto en el caso de las conjuntivitis alérgicas como tóxicas o irritativas, es necesario evitar la exposición a los agentes externos que provocan la inflamación. Para la primera, el especialista puede prescribir también colirios antihistamínicos o ciclos cortos de corticoides.
Prevención
Prevención del contagio del ojo rosado
Mantiene una buena higiene para controlar el contagio del ojo rosado. Por ejemplo:
No te toques los ojos con las manos.
Lávate las manos con frecuencia.
Usa una toalla y un paño limpios cada día.
No compartas las toallas y los paños.
Cambia la funda de la almohada a menudo.
Desecha los cosméticos para los ojos, como la máscara.
No compartas los cosméticos para los ojos ni los elementos personales de cuidado ocular.
Ten en cuenta que el ojo rosado no es más contagioso que el resfrío común. Si no puedes tomarte un tiempo de descanso, está bien que regreses al trabajo, a la escuela o que retomes el cuidado de los niños siempre y cuando seas consistente y mantengas una buena higiene.
Prevención del ojo rosado en recién nacidos
Los ojos de los recién nacidos son susceptibles a una bacteria que normalmente se encuentra presente en el canal de parto de la madre. Esta bacteria no causa síntomas en la madre. En raras ocasiones, esta bacteria puede provocar en los bebés un tipo grave de conjuntivitis llamada oftalmia neonatal, que requiere tratamiento de inmediato para conservar la visión. Por este motivo, poco después del nacimiento, se aplica un ungüento con antibiótico en los ojos de todos los recién nacidos. El ungüento ayuda a prevenir la infección ocular.
Contactarnos será su mejor opción, cuidaremos juntos de su salud y la de su familia
Visítanos en 7253 Bissonnet St., Houston, TX 77074
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